¡Esto no es México!

“La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no prevalecieron contra ella.” Juan 1:5

“A traves de la constante e ingeniosa aplicación de la propaganda, podemos hacer que la gente vea el paraiso como el infierno; asi como todo lo contrario, considerar la mas miserables condiciones de vida, como el propio paraiso.”

Adolfo Hitler

Como lavarle el cerebro a una nación entera. Primero de varios artículos torales sobre el lavado de cerebro. Si al finalizar el artículo aún no entiendes como te han zombificado, necesitaras algo mas fuerte. Pero despreocupate, este es el primero de una serie de entradas sobre este tema. El tema da para mucho y a diferencia de David Icke o Alex Jones, me gusta ser mas didáctico y no tan alucinado.

 

La GRAN MENTIRA.

No solo la usaron los nazis, esta técnica ha sido probada con exito dentro de cualquier sistema totalitario (control total de los medios, terror, la gran mentira es constantemente propagada sin ser cuestionada), es una de las mas eficientes técnicas de control.  Este sistema es puesto en marcha para:

  • Destruir los valores naturales o sus ideales  (esto es, hacer que la gente piense que lo bueno es malo o viceversa, mejor conocido como lavado de cerebro)
  • mistificar las consecuencias de la destrucción de estos valores
  • mistificar los objetivos de este sistema
  • asustar – o si es necesario, eliminar – la oposición

 El lavado de cerebro y el miedo son las bases del control de la mente. Recuerda estos puntos, los vamos a retomar mas adelante.

Como se aplica esto en nuestro México lindo y querido. Veamos un ejemplo de alguien que si se atrevio a desafiar lo establecido y las consecuencias que le acarreo.

Cito el artículo de Alejandro Aleman que publico en en Universal el 5 de Noviembre del 2010.

1.- “Esto no es México”.
Hace sesenta años, el 9 de noviembre de 1950, se llevó a cabo la primera exhibición pública – la premiere, por así decirlo – de Los Olvidados en el cine México. Pero contrario a lo que se podría suponer, ninguno de los involucrados en la cinta acudió al estreno: todos temían lo peor.


Y dicha precaución no fue exagerada, la cinta suscitó tal indignación entre la sociedad y la crítica que a los tres días tuvo que ser retirada de la cartelera. Los ataques en la prensa fueron poco menos que furibundos, tildaban a su director, Luis Buñuel, de “extranjero indeseable”, e incluso pedían se le aplicara el artículo 33 de la Constitución para expulsarlo del país (demasiado tarde porque para esas fechas Buñuel ya había sido naturalizado mexicano).

Así es como lo recuerda el propio Luis Buñuel, el cual vivió en carne propia muchas reacciones a su trabajo.  Sin ir más lejos, alguna vez Jorge Negrete encaró al director y en tono amenazante le dijo: “Si llego estar en México aquellos días, usted no habría hecho esa película”. Esto muy probablemente sea cierto, porque a diferencia de los paises europeos, en México y EU, los actores tienen incluso mas peso que los directores, ¿por que? Una respuesta es que se les delega a esos tipos la labor de engañar al pueblo, y esa es una responsabilidad que no le delegarían a un director, sería muy peligroso dejar esa responsabilidad en una persona mas libre y creativa.  Como lo comprobo Hollywood con Orson Wells y su Citizen Kane.

¿Por qué la furia?

2.- La planeación de “Los Olvidados”.

Pocas de sus películas fueron tan cuidadosamente planificadas por Buñuel como Los Olvidados. Después del fracaso de su anterior cinta, Gran Casino, el director aprovechó un largo tiempo de inactividad para recorrer los barrios más pobres de la Ciudad de México. Las fotos que tomó en esos recorridos podrían haber sido un muestrario de fotos fijas de la cinta misma. Aquellas placas muestran barrios paupérrimos, casas con techos de láminas, niños con ropas roídas viviendo en la miseria más triste, gente que existía al margen de la euforia del “progreso” y “desarrollo” gubernamental de aquella época.

Los Olvidados se filmó en 21 días, en los antiguos estudios Tepeyac y en algunas locaciones reales como la plaza de Romita en la colonia Roma, la Granja Correccional de Tlalpan, los llanos de la colonia Doctores, y sobre todo, en el antiguo poblado indígena de Nonoalco, que durante el sexenio de López Mateos sería convertido en la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco, “la más grande y moderna de América Latina”.

La fotografía corrió a cargo del mítico Gabriel Figueroa, famoso por sus encuadres preciosistas que retrataban lo mejor del paisaje natural mexicano, lo cual supondría un choque de visiones al trabajar con un Buñuel que buscaba justamente lo contrario: retratar la parte menos bella –y no por ello menos real- de ese México de postal imposible que tanto le gustaba retratar a Figueroa.

Las italicas son comentarios mios. No niego la calidad y la maestría artística de Figueroa, sin el hubiera sido mas dificil captar la atencion de la población sobre el mensaje de las peliculas en las que participo, su magistral concepción de la luz y su visión preciocista fueron fundamentales para darle mas fuerza al engaño de la población. No me extraña que Televisa le haya hecho homenaje a uno de sus mas grandes heroes.

Aunque existen anécdotas que ejemplifican las diferencias entre el fotógrafo y el director (Figueroa insistía en los paisajes montañosos de fondo, mientras Buñuel le pedía dar una vuelta de 180 grados para retratar el terreno miserable y polvoso), al final ambos se entendieron perfectamente; lo cual queda de manifiesto en la cinta, que a pesar de la crudeza encuentra encuadres y tomas que no pueden ocultar la belleza dentro de la obscuridad.

3.-Octavio Paz y el premio en Cannes.

Después del desastroso estreno, Buñuel inició una campaña internacional para levantar la película, organizando exhibiciones para el consulado de Nueva York y la comunidad Francesa en México.Un gran entusiasta de la cinta fue el poeta Octavio Paz.

El objetivo era claro: llegar al festival de Cannes. Paz escribió sobre Los Olvidados: “Testimonio de nuestro tiempo, el valor moral de Los Olvidados no tiene relación alguna con la propaganda. El arte, cuando es libre, es testimonio, conciencia”. Los Olvidados, en buena parte gracias a los esfuerzos de Octavio Paz, consiguió el premio a Mejor Película y el de la Crítica Internacional.

El espaldarazo de Cannes logró que la cinta resucitara en México, reestrenándose con todos los honores en el cine Prado durante seis semanas, inaugurándose así una de las peores tradiciones de nuestro cine nacional contemporáneo: la búsqueda de la legitimidad en el extranjero antes que en el territorio nacional.

4.-¿Por qué la furia?

Los Olvidados rompía con dos de las mejores tradiciones nacionales: la idealización de la pobreza y la unción de la figura materna a niveles de virgen perpetua.

Para 1950, año del estreno de Los Olvidados, el cine mexicano había ya dibujado su idea sobre la pobreza con una cinta fundamental en el imaginario colectivo de este país: Nosotros los Pobres. De la mano de Ismael Rodriguez y del genial Pedro Infante, la cinta más taquillera del cine nacional (sigue transmitiéndose año con año por el canal 2, los sábados en la tarde) ha venido inculcando exitosamente –desde 1947- la idea del pobre “pero honrado”, de la pobreza romántica y optimista donde los marginados viven en un melodrama lleno de risas, cantos, tragedias y lágrimas. La pobreza como un estado deseable, único lugar donde florecen los verdaderos valores humanos en contraposición a la falsedad y la corrupción de la burguesía.

El choque de visiones sobre el mismo país no se quedó sólo en el cine. La furia de la gente era de esperarse, ¿dónde había quedado Pepe el Toro, su chorreada y sus canciones?, el perverso Buñuel le abría la ventana de la realidad a un México que no quería verse a través de ella. El español (¡y además un español!) nos cambiaba al Torito por el Jaibo, a la dulce chorreada por la pierni-linda Marta, a chachita por el Ojitos, a la guayaba y la tostada por el indolente Carmelo: “Ojalá los mataran a todos antes de nacer”.

El otro gran mito del cine nacional, trastocado por Los Olvidados, es el de la madre, ser cuasi virginal, cabecita blanca de todos los moles, artífice de la familia feliz, siempre amorosa y comprensiva con sus hijos; para convertirla en ese ser ambivalente, sensual, egoísta y con poco apego hacia sus críos como lo es Marta, interpretada casi heroicamente por Estela Inda.

Así pues, no es de extrañarse la reacción inicial de repudio a la cinta y a su director. Han pasado ya sesenta años, y aunque el cine mexicano parece ahora regodearse felizmente en la miseria, Los Olvidados no ha creado escuela. No existe aún dentro de nuestra filmografía nacional, cinta alguna que se decida por la realidad y la poesía, antes que por el optimismo romántico o la estridencia banal.” Fin del artículo.

Televisa aún no se repone de esa humillación, basta considerar que ese panfleto propagandistico (con una excelente fotografía) pero aún así panfleto de los que estan en el poder,  Nosotros los pobres… es transmitida año con año en Televisa, como lo dice el artículo, para reafirmar el lavado de cerebro entre la población. Volvamos a los puntos iniciales. Destruir los valores naturales o sus ideales  (esto es, hacer que la gente piense que lo bueno es malo o viceversa, mejor conocido como lavado de cerebro).

El ideal o valor natural sería una sociedad sin esa abrumadora miseria y desigualdad. Ser pobre es bueno, ser rico es malo. Ya lo dijo Hitler, el objetivo de la propaganda es lograr que la gente crea que si vive en las peores condiciones, aún así crea que esta en el paraiso. Lo bueno es malo, lo malo es bueno. En México, esto tenía como fin mantener controlado al pueblo y que no pensara en revelarse. Era menos costoso economica y politicamente, recetarle al pueblo melodramas que se repetian sin fin que una represión directa, aunque como demostro Buñuel (y Orozco) esa represión existía. No mediaria mucho tiempo antes de que un sector de la población le demostrara al mundo que en Mexico no viviamos en la gloria que mostraban las peliculas de la epoca de oropel del cine mexicano.

Mistificar las consecuencias de la destrucción de estos valores. La destrucción de estos valores de igualdad o libertad sería la miseria de amplios sectores de la población. El siguiente objetivo de cintas como Nosotros los pobres… es ese, que la gente piense que el ideal es ser pobre pero honrado, que los ricos tambien sufren, la pobreza romántica y optimista donde los marginados viven en un melodrama lleno de risas, cantos, tragedias y lágrimas. La pobreza como un estado deseable, único lugar donde florecen los verdaderos valores humanos en contraposición a la falsedad y la corrupción de la burguesía.

Mistificar los objetivos de este sistema. El objetivo del sistema es el mismo en cualquier caso, el control de la población. El objetivo es crear una percepción de la realidad (Wellstanchaung según los alemanes) compartida por todo un sector, de manera que incluso defiendan con furia el estado miserable en el que viven (como se comprobo en el estreno de los olvidados), fin último de el cine melodramático de oropel. De esta forma se ve al gobierno y al sistema totalitario como benefactores de la población o no se les ve en absoluto. Y por supuesto Jorge Negrete, el 68 no es México, ni el 71. Pero te seguimos admirando. Tengo ganas de vomitar.

Estamos viviendo la mas grande campaña de lavado de cerebro en toda la historia de la humanidad. Aprovecha esta con descuento.

Fuente: http://matt-marriott.faithweb.com/mind_control/big_lie.html

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Acerca de Aquiles

La verdad es el arma que tenemos para acabar con la injusticia.
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